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Astrometría de cometas desde Mataró

13 de març 2016, 3:55 publicada per Diego Rodríguez   [ actualitzat el 27 de març 2016, 12:13 ]
C/2013 US10 (Catalina).
67P/Churyumov-Gerasimenko, famoso por haberse convertido en destino del primer aterrizaje de una nave espacial en un cometa, la misión Rosetta-Philae de la ESA, fotografiado a una distancia de unos 240 millones de kilómetros.
A81P/Wild.
Más imágenes obtenidas por Esteve Cortés (Cosmos Mataró) en:
  
Nuestro compañero Esteve Cortés remite imágenes de diversos cometas obtenidas el 12 de marzo de 2016 desde nuestro observatorio, y cuya posición ha sido remitida al Minor Planet Center del que nuestra entidad es colaboradora.

Cabe destacar la dificultad que entraña obtener imágenes precisas desde el centro de una ciudad situada a orillas del mar de objetos cuyo brillo es, como en los casos presentados aquí ¡un billón de veces inferior al de la luna llena!



Qué es la magnitud aparente

La magnitud aparente (m) de un cuerpo celeste mide la cantidad de luz que se recibe del objeto en la tierra. La escala con la que se mide tiene su origen en la práctica de dividir las estrellas visibles a ojo desnudo en seis magnitudes. Las estrellas más visibles a simple vista fueron pensadas para formar parte de la primera magnitud (m = +1), mientras que las más débiles eran consideradas como sexta magnitud (m = +6), el límite del ojo humano sin ayuda óptica. En la actualidad, se utiliza la estrella Vega como referencia (m = 0).

En 1856, Pogson formalizó el sistema definiendo que una típica estrella de primera magnitud es 100 veces más visible que una estrella de sexta magnitud; así pues, una estrella de primera magnitud es aproximadamente raíz quinta de 100 veces más visible que una de segunda magnitud (aproximadamente 2,512 veces), un número al que se conoce como cociente de Pogson.

El sistema moderno no se limita a 6 magnitudes. Los objetos más brillantes tienen magnitudes negativas. Por ejemplo Sirius, la estrella más brillante vista desde la tierra, tiene una magnitud aparente de -1,44 a -1,46; la Luna, -12,6; y el Sol, -26,7. Y al otro extremo de la escala, los telescopios espaciales han detectado estrellas con magnitudes de +30.

Por ejemplo, la luna llena (-13) es 30 magnitudes más brillante que un cometa típico (+17); es decir, raíz quinta de 100 elevado a 30...

¡1.000.000.000.000 veces más brillante!