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El cel en tres minuts: Juny 2017

4 de juny 2017, 12:14 publicada per Diego Rodríguez   [ actualitzat el 6 de juny 2017, 8:25 ]

La Vía Láctea se organiza en grandes brazos espirales compuestos de gigantes estelares que iluminan el polvo y el gas interestelar. Desde nuestra perspectiva, son visibles los brazos de Perseo, hacia el exterior de la galaxia, y los de Sagitario, Escudo-Centauro y Norma, hacia el interior. El Sol se encuentra en lo que podría ser una escisión del brazo de Sagitario llamada Espolón de Orión. Superpuesto, un gráfico de longitudes galácticas en relación con nuestro Sol. 
Créditos: NASA/Adler/U. Chicago/Wesleyan/JPL-Caltechs.

Próxima parada, ¿Vega?

En el cosmos, el movimiento es la norma. No sólo gira la Tierra sobre sí misma cada día, sino que también lo hace anualmente con los demás planetas y el Sol en torno a un centro común. Y este centro común discurre en torno a la Vía Láctea subiendo y bajando a través del plano galáctico, como en un tiovivo, unas cuatro veces antes de completar una vuelta cada 230 millones de años. Y la Vía Láctea misma parece dirigirse a un choque frontal con Andrómeda dentro de unos 4.000 millones de años.
Pero por ahora, nuestro sistema solar se mueve en uno de los cuatro brazos galácticos, inclinado unos 60 grados respecto al plano galáctico, en una dirección llamada Ápex solar que nos conduce hacia la estrella Vega a unos 16,5 kilómetros por segundo. Por lo tanto la Tierra se adelanta al Sol en su movimiento galáctico cuando tenemos a Vega visible a medianoche, y lo sigue cuando es Sirio quien la preside, seis meses más tarde.
Pero no estamos muy seguros de llegar a cruzarnos con Vega. Y no se trata sólo de que tardaríamos más de 4 millones de años en llegar.
El motivo es que además de rotar en torno al centro galáctico, el sistema solar puede llegar a hundirse o elevarse unos 200 años luz respecto al plano galáctico, atraído por la gravedad. No es grave, teniendo en cuenta que la galaxia tiene un grosor de unos 1.000 años luz y un diámetro de unos 100 mil años luz, pero implica una cierta incertidumbre sobre nuestro destino.
El movimiento relativo del Sol con respecto a su vencindario de estrellas y su dirección fue descubierto en 1783 por William Herschel. En aquella época todavía imperaba la teoría heliocéntrica y se pensaba que el resto de estrellas orbitarían al Sol. Sin embargo, al observar el movimiento propio de las estrellas más cercanas se comprobó que sus movimientos eran en apariencia caóticos y no parecían orbitar al Sol en absoluto. William Herschel razonó que si el resto de estrellas no orbitaban al Sol, éste también podría seguir un movimiento propio en lugar de permanecer fijo en el centro del universo. Para determinar este movimiento consideró el hecho de que las estrellas más lejanas al Sol se ven más próximas entre sí que las cercanas, de forma que si un grupo de estrellas se acerca al Sol parecerán separarse entre sí y si se aleja del Sol parecerá que dichas estrellas convergen en un punto.
Los puntos de los que aparentemente se separarían o acercarían las estrellas constituyen el ápex y el antápex respectivamente y determinarían la dirección de desplazamiento del Sol con respecto a las estrellas de su vecindario. Este movimiento aparente de las estrellas quedaría parcialmente enmascarado por el movimiento propio de las estrellas pero no totalmente. Siquiendo este razonamiento y basándose en el pequeño número de movimientos propios de las estrellas que se conocían en aquella época, Herschel determinó que el Sol se mueve hacia cierto punto situado en la constelación de Hércules, no muy lejos del ápex que conocemos hoy en día.
Así que una buena forma de adquirir cierta conciencia galáctica es considerar cuando miremos al cielo estival que nos estamos acercando a Vega subiendo y bajando en torno a un misterioso núcleo galáctico situado en Sagitario, con Andrómeda como destino final.
¿Final?



El miércoles, 21 de junio la Tierra alcanza un punto en su órbita en el que su eje de rotación parece estar apuntando en dirección al Sol. Y las sombras alcanzan valores máximos en el hemisferio sur y mínimos en el norte. Es el solsticio. Es el verano boreal.

Antes de eso, el martes 13 se produce la salida más temprana de Sol del año, a las 6:16 horas, y a las 21:28 horas del  martes, 27 la puesta más tardía.

La Luna es llena el viernes, 9. Pero es una luna ligeramente más pequeña de lo habitual. De hecho, será la Luna llena más pequeña de la próxima década. Y como eso significa proximidad entre Luna llena y apogeo, la siguiente Luna nueva, el sábado 24, se producirá próxima al perigeo y será el equivalente a una superluna, aunque en este caso sólo disfrutemos de la delgada curva de su creciente.

Por lo que respecta a los planetas, en junio ni Mercurio ni Marte son visibles, escondidos como se encuentran en el fulgor solar. Venus, sin embargo, ilumina las madrugadas antes de la salida del Sol mientras Júpiter hace lo mismo antes de su puesta. Saturno se encuentra en la mejor posición para su observación, alcanzando su oposición el jueves, 15, a una distancia mínima equivalente a 9 veces nuestra distancia media al Sol. Para una observación óptima, lo buscaremos al Sur como un punto muy brillante a ojo desnudo en la constelacion de Ophiuchis a eso de las dos de la madrugada. No se elevará más de un palmo sobre el horizonte, pero su magnifico sistema de anillos y sus principales satélites serán bien visibles incluso con un pequeño telescopio.

Si hablamos de lluvias de estrellas, deberíamos mencionar que en junio se produce una de las más intensas, pero a plena luz del día. Se trata de las Ariétidas Diurnas. Pueden verse un poco antes del amanecer entre mediados de mayo y principios de julio, aunque alcanzan su máxima actividad la madrugada del 7 de junio. Junto con las Perseidas, es uno de los eventos más intensos del año: cada hora parecen brotar de la constelación de Aries del orden de medio centenar de estrellas fugaces a velocidades bastante elevadas de hasta 42 kilómetros por segundo. Se desconoce su origen exacto pero se cree que son restos del asteroide 1566 Icarus.

Por lo que respecta al universo más allá de nuestro sistema solar, este mes escogemos de la lista de objetos fácilmente observables a simple vista las tres estrellas que delimitan el asterismo veraniego por excelencia: el triángulo de verano. Hablamos de Altair, la estrella más brillante de la constelación del Águila; Deneb,la más brillante de la constelación del Cisne y una de las supergigantes más conocidas; y finalmente Vega, en Lyra, la quinta estrella más brillante del cielo debido a que es también una de las más próximas, a tan sólo 250 años luz de distancia.

Nada más por este mes excepto desearos un feliz verano.

Mapas del cielo

Pulsando en los enlaces podéis abrir una nueva ventana mostrando un mapa detallado del cielo del mes que incluye una lista de objetos destacables y una reseña de objectos de interés en la constelación de Leo, además de los pases de la estación espacial internacional visibles desde Mataró. También está disponible un mapa del cielo en este momento generado por un programa de Dirk Matussek.


Per a compilar aquesta secció, em fet servir www.calsky.com, www.heavens-above.com i el programa Stellarium, entre d'altres.
Feu els vostres comentaris o suggeriments a info@cosmosmataro.org.

Viu el Cosmos! La paradoxa de Fermi i els multiversos

24 de maig 2017, 23:41 publicada per Cosmos Mataró   [ actualitzat el 24 de maig 2017, 23:42 ]

Viu el Cosmos!
el vostre espai astronòmic a la ràdio, us convida aquest mes de maig a parlar de l'existència de vida intel·ligent a aquest o d'altres universos, a càrrec en aquesta ocasió, per absència de Carles Paul, de Diego Rodríguez.

I com sempre, donarem també un repàs a les principals efemèrides visibles des de casa nostra i us contarem quines activitats tenim a l'agenda per a les properes setmanes.

Viviu el cosmos amb Cosmos Mataró!


Fitxa d'activitat

Viu el Cosmos! a Mataró Ràdio
Presenta Maria Lluïsa Aranaz
amb Carles Paul i Diego Rodríguez
Dirigit per Diego Rodríguez
Produït per Jorge Heredia i Cristina Salad.
Programació: Cada mes a les 10 hores a la freqüència 89,3 FM, per internet o al TDT. Propera emissió: dijous, 25 de maig del 2017.
Telèfon de participació en directe: +34  935 361 313
info@cosmosmataro.org

Cosmos, grup d'astronomia de Mataró
Amb el suport de Mataró Ràdio





El cel en tres minuts: Maig 2017

30 d’abr. 2017, 4:33 publicada per Diego Rodríguez   [ actualitzat el 30 d’abr. 2017, 11:41 ]

La aparición del cometa Halley de 1910 causó una honda impresión en todo el mundo por las predicciones que afirmaban que la cola del cometa envenenaría la atmósfera terrestre. La Vanguardia del 13 de mayo de 1910 recogía uno de los muchos artículos de divulgación dirigidos a disipar estos temores, con la curiosidad de tratarse del único no firmado por el gran astrónomo José Comas y Solá, sino por el farmacéutico Natalio Miret, que no desaprovechó la oportunidad de promocionar sus preparados (© La Vanguardia).

Halley, el primer cazador de cometas

A principios de cada mes de mayo, la lluvia de estrellas de las Eta Acuáridas nos recuerda a su progenitor, el célebre cometa Halley, llamado así en honor de la primera persona que determinó su órbita, Edmund Halley. Pero la mayor contribución de Halley a la ciencia no fue esa: Se dice que de no haber sido por su insistencia, Newton jamás habría publicado su ley de la gravitación universal. Un favor que Newton le devolvió con creces dotándole de las herramientas con las que veinte años más tarde demostró por vez primera que incluso los cometas, antaño considerados heraldos de destrucción, no eran sino fieles seguidores de esa misma ley universal.

En agosto de 1684, Halley se había reunido en Cambridge con Isaac Newton para intentar demostrar las leyes del movimiento planetario de Kepler, al igual que John Flamsteed cuatro años antes, sólo para encontrar que Newton ya había resuelto el problema con respecto a la órbita del Gran Cometa de 1680, descubierto ese año por el astrónomo alemán Gottfried Kirch, aunque sin publicar la solución. Halley pidió ver los cálculos, pero Newton no pudo encontrarlos y se comprometió a rehacerlos y enviarlos más tarde, cosa que hizo en un breve tratado titulado Sobre el movimiento de los cuerpos en órbita. Halley reconoció la importancia del trabajo y decidió conseguir su publicación, pero Newton optó en su lugar por ampliarlo para convertirlo en su Filosofía Naturalis Principia Mathematica, publicado a expensas de Halley en 1687.
Halley intentó calcular él mismo la órbita del cometa Kirch usando las observaciones de Flamsteed de 1680 y la teoría de Newton, pero se equivocó al determinar un periodo de 575 años que implicaría apariciones en los años de 1106 y 531 dC y de paso lo convertiría en el celebre Caesaris astrum que en el año 44 aC anunciara calamidades tras el asesinato de Julio César. Sabemos hoy que C/1680 V1 Kirch tiene un período orbital de alrededor de unos 9.400 años, y no pudo por tanto ser el que ha sido considerado el cometa más brillante y célebre de la historia, pero al que los astrónomos consideran hoy desaparecido.
Sin embargo, Halley no cejó en su empeño de combinar registros históricos y teoría, y en 1705, afirmó en su Synopsis Astronomia Cometicae la creencia de que las apariciones de cometas acaecidas cada 76 años, en 1456, 1531, 1607 y 1682, correspondían al mismo cuerpo, y predijo con éxito su retorno 1758. Aunque Halley murió mucho antes de poder ver cumplida su predicción, el cometa pasó a llamarse 1P Halley en su honor, por ser el primer cometa de periodo corto descubierto. Su último pase por las cercanías de la Tierra se produjo en 1986 y fue seguido por vez primera por una nave espacial, la sonda europea Giotto. El próximo se producirá en 2061.

En mayo tenemos una de las lluvias de estrellas más interesantes del año. Se trata de las Eta Acuáridas, y es visible entre el 21 de abril y el 20 de mayo. Sus meteoros se separaron del cometa Halley hace cientos de años, y seguirán su órbita durante mucho tiempo sin importar dónde se encuentre o siquiera si aún existe el cometa mismo.

A diferencia de la mayoría de las grandes lluvias de meteoros, las Eta Acuáridas no concentran su máxima actividad en una fecha, sino que podemos disfrutarla a lo largo de la semana centrada en el 7 de mayo, con ritmos de hasta un meteoro por minuto. La única pega es que  el radiante está situado en la constelación de acuario, que sólo es brevemente visible al este, antes del amanecer. Aun así, merece la pena intentarlo. Y Venus nos servirá de guía.

La Ecuación de tiempo alcanza un máximo de 3,67 minutos el domingo, 14. Es decir, cuando nuestros relojes marquen las 14:00 horas, el Sol ya habrá pasado por el meridiano hace 3 minutos y 38 segundos.

La luna es llena el miércoles, 10, y nueva el jueves, 25.

Mercurio alcanza su máxima separación aparente del Sol en la madrugada del jueves, 18, a 25,8º de distancia. Es el mejor momento para observarlo, al menos hasta la mayor elongación del año, el 30 de julio. Venus también es visible al amanecer, siempre por encima de Mercurio, y el lunes, 22 acompañado por un delgado menguante lunar. Una visión muy inspiradora.

Al otro lado de nuestra órbita, Marte es invisible por su proximidad al Sol, mientras que Júpiter sigue en posición óptima para su observación muy alto al sur a medianoche, en la constelación de Virgo. Como bonus, una preciosa conjunción con una luna casi llena la noche del domingo, 7. Y por lo que respecta a Saturno, habrá que trasnochar un poco para verlo elevarse por encima de Sagitario. Su oposición no llega hasta el 15 de junio, pero no se elevará demasiado debido a que nuestro hemisferio se inclina hacia el sol, en dirección contraria, justo por esas fechas.

Finalmente, y más allá de nuestro sistema solar os proponemos este mes dirigir nuestra mirada a M13, el llamado Cúmulo de Hércules, por encontrarse situado en la cadera del héroe, a medio camino en una línea que una Arturo, la estrella más brillante de Boyero, y Vega, la más brillante de la Lira.

Se trata de un abigarrado cúmulo en forma de globo formado por más de 300.000 estrellas que se encuentra a unos 25.100 años-luz de la Tierra y se cree que tiene una edad de unos 12 mil millones de años. Los cúmulos globulares son agrupaciones de estrellas unidas por efecto gravitatorio que orbitan el núcleo de la galaxia. A simple vista o con unos binoculares, M13 se percibe como un objeto borroso, que sólo con un telescopio en un cielo oscuro llega a revelarse compuesto por estrellas.

Nada más por este mes, salvo desearos noches despejadas aunque un poco más cortas.






Las dos hijas del cometa Halley

El cometa Halley es el orgulloso padre no de una, sino de dos lluvias de estrellas, creadas a partir de una larga elipse de restos que intersectan la órbita terrestre en dos puntos.

La intersección de principios de mayo da origen a la lluvia de estrellas fugaces conocida como Eta Acuáridas, y en octubre, seis meses más tarde, a las Oriónidas, que parecen emerger como sus nombres sugieren en las constelaciones de Acuario y Orión, respectivamente.

Las ilustraciones han sido generadas en la web www.meteorshowers.org.






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Viu el Cosmos! Encèlad, una lluna amb vida?

25 d’abr. 2017, 3:29 publicada per Diego Rodríguez   [ actualitzat el 25 d’abr. 2017, 4:35 ]

Viu el Cosmos!
el vostre espai astronòmic a la ràdio, us convida aquest mes d'abril a parlar dels indicis de vida a Encèlad, el satèl·lit de Saturn, descobert el 1789 per William Herschel, com sempre de la ma d'en Carles Paul.

A l'abril del 2014 es va confirmar l'existència d'un mar d'entre 7 i 10 km de profunditat en l'hemisferi sud del satèl·lit, en comprovar que en passar sobre el pol sud es produïa una anomalia gravitatòria que es detecta en observar variacions de trajectòria de la nau Cassinni, principalment canvis en la seva velocitat.

Aquestes variacions van revelar l'existència d'una massa de més densitat. A partir d'aquests estudis, s'ha suggerit que hi podria haver vida a Encèlad. Encèlad té un oceà subterrani amb un alt grau de salinitat i fumaroles hidrotermals al fons. L'energia i els minerals que deixen anar aquestes fumaroles podrien servir per a alimentar organismes. Es creu que les condicions ambientals en aquests oceans podrien ser similars a les que regnaven durant el període en el qual aparegué la vida a la Terra. S'ha proposat enviar una sonda a Encèlad per estudiar el plomall que emeten els guèisers del satèl·lit a la recerca d'indicis de vida, recollir-ne mostres i retornar-les a la Terra en una càpsula.

Com sempre, donarem també un repàs a les principals efemèrides visibles des de casa nostra i us contarem quines activitats tenim a l'agenda per a les properes setmanes.






Consulteu el article Encélado, una luna con vida al blog d'en Carles per saber més.

abcienciade


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Calendario hebreo, nuevo libro de Wenceslao Segura

11 d’abr. 2017, 2:06 publicada per Diego Rodríguez   [ actualitzat el 11 d’abr. 2017, 2:44 ]

En esta nueva obra del prolífico investigador gaditano Wenceslao Segura se describe por primera vez en castellano y con todo detalle el ingenioso mecanismo del calendario por el que se rigen las festividades judías y el estado de Israel.

El calendario hebreo es lunisolar. Es decir, los meses se suceden acompasados con el movimiento de la Luna de tal forma que el comienzo de mes coincide aproximadamente con la observación del primer creciente lunar. A su vez, las estaciones caen aproximadamente en las mismas fechas cada año, con lo que el calendario también va acompasado con el movimiento del Sol. Se puede por tanto, estimar la edad de la Luna y la época estacional de la fecha a partir de una fecha del calendario.

Para lograr esta sincronización se utilizan dos tipos de años: los que tienen doce meses y que llamamos comunes, y los que tienen trece meses, llamados embolísmicos o preñados. Como una lunación, que es el tiempo entre dos lunas nuevas consecutivas, dura en promedio 29 días y medio aproximadamente, un año común tendrá unos 354 días, y un año embolísmico de 13 meses tendrá unos 384 días. Combinando adecuadamente ambos tipos de años se consigue que la duración media de los años se acerque a la del año solar de una duración aproximada de 365 días y medio.

En su concepción compleja tanto solar como lunar, el calendario hebreo se asemeja al chino, sin que se sepa de influencia alguna que haya tenido el uno sobre el otro, y también al utilizado por los pueblos de la península arábiga hasta la aparición del Islam, en el siglo VII d.C. En cambio, se distingue del calendario gregoriano de amplio uso universal, basado exclusivamente en el ciclo solar anual y también del que rige al mundo musulmán desde Mahoma hasta nuestros días, que es puramente lunar.

El calendario hebreo comienza con la Génesis del mundo, que aconteció, según la tradición judía, el domingo 7 de octubre del año 3760 a.C., equivalente al 1° del mes del año 1. De esta manera, el año gregoriano de 2015 equivale al año hebreo de 5776, que comenzó al atardecer del 25 de septiembre de 2014 y finalizó el 13 de septiembre de 2015.

El libro de Segura se organiza en torno a 9 capítulos, incluyendo una introducción astronómica y algoritmos para facilitar la codificación en lenguaje informático de todos los procesos de conversión de fechas. En definitiva, una obra imprescindible en la biblioteca del estudioso y del aficionado a la hemerología, cronología, astronomía y a la cultura en general.

Wenceslao Segura González

(1955, Alcalá de los Gazules, Cadis) Físic i historiador. 

La seva recerca històrica s'ha centrat principalment a l'Edat Mitjana, als conflictius anys viscuts a Castella des del final del segle XIII a la primera meitat del segle XIV. Pel que fa al seu treball científic, s'ha desenvolupat al voltant de la Relativitat, en investigacions sobre la gravitació induïda i la teoria de campo unificat. Especial dedicació ha posat a l'investigació sobre els calendaris, on podem destacar el seu estudi sobre els seus aspectes astronòmics. Fruit d'aquest treball, trobem tres llibres: «Hemerología. La ciencia de los calendarios», «Nuestro calendario. Una explicación científica, simple y completa del calendario lunisolar eclesiástico» i «La reforma del calendario gregoriano», que es poden descarregar gratuïtament fent clic als enllaços al peu. De pròxima aparició trobem també «El calendario hebreo».

A més, Segura es Fill Adoptiu de la Ciutat de Tarifa, es troba en possessió de diversos premis i es autor d'una vintena de llibres, a més de nombrosos treballs d'investigació.

Descarrega't els seus llibres sobre hemerologia i física des de la seva web!
Descarrega't a més el text íntegre de la seva conferència a Cosmos Mataró del 1 de febrer del 2017!



El cel en tres minuts: Abril 2017

2 d’abr. 2017, 13:39 publicada per Diego Rodríguez   [ actualitzat el 7 d’abr. 2017, 3:41 ]

La animación muestra la evolución semanal a lo largo del año de la ecuación de tiempo y del analema solar (© Rob Cook).

La ecuación de tiempo

La ecuación de tiempo es la diferencia entre el tiempo solar medio (medido generalmente por un reloj) y el tiempo solar aparente (tiempo medido por un reloj de sol). Esta diferencia varía a lo largo del año y alcanza una mayor diferencia a principios de noviembre, cuando el tiempo solar medio está a más de 16 minutos por detrás del tiempo solar aparente (en concreto a 16 minutos 33 segundos cerca del 3 de noviembre), y a mediados de febrero, cuando el tiempo solar medio va más de 14 minutos por delante del aparente. Pero, ¿por qué sucede esto?

La gráfica de la ecuación del tiempo es en realidad  la suma de dos curvas sinusoidales, una con un período de un año y otra con un período de medio año. Las curvas reflejan dos efectos astronómicos, cada uno causado por una no uniformidad diferente en el movimiento diario aparente del Sol relativo a las estrellas:
  • La oblicuidad de la eclíptica (el plano del movimiento orbital anual de la Tierra alrededor del Sol), que está inclinado en unos 23,44 grados con respecto al plano del ecuador terrestre; la proyección de este movimiento sobre nuestro ecuador celeste, a lo largo del cual se mide el tiempo solar, es máxima en los solsticios, cuando el movimiento anual del Sol es paralelo al ecuador (causando amplificación de la velocidad percibida) y produce principalmente un cambio en ascensión recta. Es un mínimo en los equinoccios, cuando el movimiento aparente del Sol es más inclinado y produce más cambio en la declinación y menos en ascensión recta, que es el único componente que afecta la duración del día solar. Una ilustración práctica de la oblicuidad es que el cambio diario de la sombra proyectada por el Sol en un reloj de sol incluso en el ecuador es más pequeño cerca de los equinoccios y mayor cerca de los solsticios. Si este efecto fuera el único, los días serían de hasta 24 horas y 20,3 segundos de largo (mediados del mediodía solar al mediodía solar) cerca de los solsticios, y hasta 20,3 segundos más cortos que 24 horas cerca de los equinoccios.
  • La excentricidad de la órbita de la Tierra alrededor del Sol, que es aproximadamente 0.0167. Si la Tierra orbitara el Sol con una velocidad constante, en una órbita circular en un plano perpendicular al eje de la Tierra, entonces el Sol culminaría todos los días exactamente al mismo tiempo, y constituiría un patrón de tiempo perfecto (excepto por el efecto muy pequeño de la desaceleración de la rotación de la Tierra). Pero la órbita de la Tierra es una elipse que no está centrada en el Sol, y su velocidad varía entre 30.287 y 29.291 km/s, según las leyes de movimiento planetario de Kepler, y su velocidad angular también varía, y por lo tanto el Sol parece moverse más rápido (relativo a las estrellas de fondo) en el perihelio (actualmente alrededor del 3 de enero) y más lento en el afelio medio año más tarde. En estos puntos extremos el día solar aparente varía en 7,9 s/día de media. En consecuencia, las diferencias diarias menores en otros días en velocidad son acumulativas hasta estos puntos, reflejando cómo el planeta se acelera y desacelera en comparación con la media. Como resultado, la excentricidad de la órbita de la Tierra contribuye a la ecuación de tiempo con a una variación de onda sinusoidal con una amplitud de 7,66 minutos y un período de un año. Los puntos cero se alcanzan en el perihelio (a principios de enero) y en el afelio (comienzo de julio); Los valores extremos son a principios de abril (negativo) y principios de octubre (positivo).
El pequeño aumento del día solar medio debido a la desaceleración de la rotación de la Tierra, de aproximadamente 2 ms por día por siglo, que actualmente se acumula hasta aproximadamente 1 segundo cada año, no se tiene en cuenta en las definiciones tradicionales de la ecuación de Tiempo, ya que es imperceptible en el nivel de precisión de los relojes de sol.

El sábado, 15 el Sol alcanza su máxima altura en el cielo justo cuando nuestros relojes marcan el mediodía, descontadas tanto la longitud geográfica como las zonas horarias que nos separan del meridiano de referencia. Sí, ese que sabemos desde pequeños que pasa por Castellón de la Plana. De hecho, como ya sabemos que nuestro reloj siempre va en verano dos horas por delante del Sol, el retraso o adelanto que experimente será la mejor indicación de nuestra longitud geográfica. Por ejemplo, en Mataró ese día el Sol atravesará el meridiano local según nuestro reloj a las 13:50 horas, mientras que en Castellón de la Plana lo hará a las 14:00 horas. Esa diferencia de 10 minutos es precisamente la longitud geográfica de Mataró, simplemente porque 10 minutos en un día equivalen a 2,5 grados en un círculo.

El mismo cálculo puede hacerse en cualquier otra época del año, aunque un poco más complicado.

La luna es llena el martes, 11 y nueva el miércoles, 26.

Mercurio se separa al máximo del sol a principios de mes y es visible, hasta la tarde del sábado, 8. Venus aparece en las madrugadas del 15 de abril al 14 de mayo, alcanzando su máximo brillo la mañana del domingo, 30 de abril. Marte sigue débil en el horizonte de poniente aproximándose al Sol. Júpiter llega a su oposición este año el viernes, 7 de este mes y saturno lo hará en junio, aunque este mes parece detenerse en el cielo, por lo que ambos planetas se encuentran en buena posición para su observación durante la parte más oscura de la noche.

A lo largo del año, nueve lluvias de meteoritos suelen captar nuestra atención aunque sólo cuatro merecen el calificativo de especialmente intensas, y las líridas, llamadas así por parecer emanar de la constelación de la Lira... no son una de ellas. Sin embargo, os sugerimos intentar disfrutar de algunas de sus estrellas fugaces orientándonos hacia la estrella Vega, la más brillante del cielo en ese momento, en la madrugada del sábado, 22 y antes de la salida de la Luna, a eso de las cinco. Es una lluvia muy irregular en su actividad, y quién sabe si no nos obsequiará un espectáculo imprevisto.

Y como bonus para este mes, y sin movernos demasiado de esa zona, os proponemos observar con unos prismáticos el paso del cometa 41P/Tuttle-Giacobini-Kresak, visible con unos simples prismáticos. moviéndose a lo largo de la constelación del Dragón, Draco, y sobre el miércoles, 12 alcanzará su punto de mayor aproximación al Sol. Actualmente se encuentra circulando entre nosotros y Marte, y según los cálculos, sobre el viernes, 7 alcanzará una magnitud máxima de 6,5 para volver a hundirse en las próximas semanas en magnitudes inalcanzables para los no profesionales.

Nada más por este mes, salvo desearos noches despejadas aunque un poco más cortas

Consejos para observar el cometa 41P/Tuttle-Giacobini-Kresak

A las 21:55 horas del viernes, 7 buscad desde un lugar bien oscuro la estrella Polar y trazad una linea imaginaria a su derecha hasta Kocab, la segunda estrella más brillante de la Osa Menor. Extended esa línea una mitad más y observareis el típico aspecto fantasmal de un cometa. Es el cometa 41P/Tuttle-Giacobini-Kresak.

Pasará estos días a 21,2 millones de kilómetros de la Tierra. Suena muy lejano, y de hecho en su último paso por el perihelio en 2011 no fue siquiera visible, pero es lo más cerca que ha estado de nuestro planeta desde que fue descubierto hace más de 150 años.

Ah, ¿por qué hemos solicitado mirar al cielo a esa hora y fecha exactamente? Veremos entonces un brillante punto moviéndose también de norte a este y por debajo de la Osa Menor y Draco, paralelo al horizonte. Se trata de la Estación Espacial Internacional (ISS), actualmente con seis personas a bordo. Antes de llegar a Arturo, sin embargo, se apagará al entrar en la sombra de la Tierra a las 21:57:57 horas. ¡Buen espectáculo!







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El horario de verano cumple 101 años

25 de març 2017, 4:51 publicada per Diego Rodríguez   [ actualitzat el 4 de juny 2017, 12:45 ]

El gráfico muestra en color amarillo las horas de luz solar directa o crepuscular que se reciben en Mataró a lo largo del año, y sobrepuestas en color salmón las correspondientes a un típico día laboral continuo. Las horas nocturnas aparecen en color violeta. Una línea blanca muestra la amplitud del día de no producirse el ajuste horario. Finalmente, los relojes esquematizan los ajustes a realizar en las fechas de cambio horario.

© Sualeh Fatehi & Diego Rodríguez.


A las dos de la madrugada del último domingo de marzo, los relojes parecen confabularse para saltar una hora y conducirnos aceleradamente hacia el amanecer, robándonos una hora de precioso sueño. Pero, ¿con que siniestras intenciones?

El horario de verano (en inglés Daylight saving time o DST) sigue la convención de adelantar los relojes para usar más la luz diurna. Normalmente los relojes se adelantan una hora a principios de la primavera, coincidiendo aproximadamente con el equinoccio, y se retrasan de nuevo en otoño.

Muchas culturas antiguas alargaban las horas diurnas en verano para mantener el cómputo total de horas, pero fue en 1905 cuando el constructor inglés William Willett concibió el horario de verano durante un paseo a caballo previo al desayuno, sorprendido al pensar cuántos londinenses dormían durante la mejor parte de un día de verano. Dos años más tarde publicó su propuesta, pero no encontró defensores hasta que Alemania, sus aliados y sus zonas ocupadas se convirtieron el 30 de abril de 1916 en los primeros países europeos en emplear el horario de verano. Luego, el Reino Unido, la mayor parte del resto de los Estados en guerra y muchos países neutrales europeos les siguieron. Rusia y otras pocas naciones esperaron al año siguiente, y los Estados Unidos no lo emplearon hasta 1918.

En España se aplicó el cambio de horario por primera vez en 1918, pero su uso fue discontinuo hasta su regulación por ley en 1981 y la adopción de la directiva comunitaria 2000/84/CE por la que se fija que el cambio tendrá lugar el último domingo de marzo, y el último de octubre, no de septiembre.

El horario de verano sólo proporciona resultados significativos en países situados en latitudes intermedias. En el ecuador, la longitud del día permanece constante a lo largo del año, mientras que a latitudes altas las diferencias en duración del día son tan grandes que añadir una hora extra no implica hacer las tardes más largas.

Según sus defensores, el añadir tiempo de luz diurna a las tardes beneficia al comercio, a la práctica deportiva y otras actividades a las que favorece la presencia de luz tras la jornada laboral, pero puede ocasionar problemas a la agricultura y a otras ocupaciones que dependen del tiempo de exposición a la luz solar. El incremento vespertino de luz puede ayudar a disminuir los accidentes de tráfico, pero sus efectos sobre la salud y la incidencia del crimen están menos claros, como tampoco lo está su pretendido ahorro de energía eléctrica al reducirse la necesidad de iluminación artificial, dado que el horario de verano puede estimular la aparición de picos de demanda, lo que incrementa los costes. Por otra parte, los cambios de horario dificultan la percepción del tiempo y pueden causar problemas de sueño a las personas, así como trastocar reuniones, viajes, facturación de equipaje, el mantenimiento de registros, dispositivos médicos y el uso de maquinaria pesada.

Afortunadamente, ¡muchos sistemas dirigidos por ordenadores, incluidos teléfonos móviles y sistemas de posicionamiento global, ajustan sus relojes automáticamente!

10 cosas sobre el equinoccio de marzo

19 de març 2017, 12:09 publicada per Diego Rodríguez   [ actualitzat el 27 de març 2017, 10:48 ]

El gráfico muestra la orientación del eje de rotación terrestre a lo largo de su órbita en torno al Sol, y su relación con la mayor o menor exposición de sus hemisferios a la radiación.

El lunes, 20 de marzo de 2017, el día y la noche serán de duración casi igual en la mayoría de las zonas horarias del mundo. Eso seguramente ya lo sabes, pero te presentamos diez cosas más sobre el equinoccio de marzo que tal vez no conozcas.

1. También lo llaman equinoccio de otoño.

El equinoccio de marzo se conoce como equinoccio vernal (de primavera) en el hemisferio norte, pero en el hemisferio sur es el equinoccio de otoño.

2. Es el primer equinoccio del año.

El segundo equinoccio, el de septiembre, tiene lugar alrededor del 22 de septiembre de cada año. Es el equinoccio de primavera del hemisferio sur, y se llama otoñal (equinoccio de otoño) en el hemisferio norte.

3. Marca el primer día de la primavera.

En el hemisferio norte, los astrónomos y los científicos utilizan el equinoccio de marzo como el comienzo de la primavera, que termina en el solsticio de junio, cuando comienza el verano astronómico. Para los meteorólogos, por otro lado, la primavera en el hemisferio norte comienza tres semanas antes del equinoccio de marzo, el 1 de marzo, y termina el 31 de mayo.

4. Sucede en un momento específico en todo el mundo.

Mientras que las culturas de todo el mundo celebran todo el día como el equinoccio de marzo, en realidad, el equinoccio ocurre en un momento específico del tiempo: cuando el Sol cruza el ecuador celeste, la línea imaginaria que proyecta el ecuador de la Tierra en el cielo, de sur a norte. En este momento, el eje de la Tierra no está inclinado hacia ni desde el sol, sino que es perpendicular a sus rayos, como muestra la ilustración. En 2017, esto ocurrirá el 20 de marzo, a las 11:29 CET. Para ubicaciones que están a más de 10 horas de UTC, este evento se producirá el día siguiente. Echa un vistazo al gráfico.

5. La fecha del equinoccio no siempre cae un 21 de marzo.

¿Recuerdas cuando el Equinoccio de Primavera se celebró el 21 de marzo? Bueno, pues fíjate bien, ¡eso fue en 2007 y la próxima vez que suceda será en 2101! Contrariamente a la sabiduría popular, el equinoccio de marzo puede tener lugar el 19, 20 o 21 de marzo. De hecho, en el siglo XXI el equinoccio de marzo sólo se ha producido dos veces el 21 de marzo, y fue el 2003 y el 2007. Sin embargo, la popularidad del 21 de marzo se deriva del Computus, la regla del cálculo de la Pascua cristiana, que establece que el domingo de Pascua es el siguiente a la primera Luna llena eclesiástica, un plenilunio ficticio definido por la Iglesia mediante unas tablas numéricas, que se da en o tras el 21 de marzo.

6. Equinoccio significa Noche igual al día...

La sabiduría popular sugiere que en el equinoccio todo el mundo en la Tierra llega a experimentar un día y una noche de longitudes iguales, 12 horas de luz del día y 12 horas de noche. De hecho, el nombre equinoccio se deriva de las palabras latinas aequus, que significa igual, y nox, que significa noche.

7. ... aunque eso no es del todo cierto.

En realidad sin embargo, durante los equinoccios la mayoría de los lugares en la Tierra disfrutan de un día de mayor longitud que la noche. Sólo serían exactamente iguales de no haber una atmósfera capaz de desviar los rayos del sol más allá del horizonte, y si la definición de salida y puesta de sol hiciera referencia al centro del disco solar y no a su borde superior. De hecho, la mayoría de las localizaciones de la tierra, excepto las situadas el ecuador, experimentan días y noches de igual longitud sólo dos veces al año, y no coinciden con los equinoccios. Las fechas para este evento, que también se conoce como equilux, dependen de la latitud de la ubicación, y pueden ser unos días antes o después de los equinoccios.

8. No es el único día para equilibrar un huevo en su extremo.

Existe el mito de que, durante los equinoccios, los huevos pueden permanecer de pie sobre uno de sus extremos. Y es cierto. Tan cierto como en cualquier otro día del año. Poner un huevo en pie no es fácil, pero tampoco es imposible, y da igual en que fecha del calendario pongamos en práctica nuestras habilidades. Las probabilidades de éxito son las mismas independientemente de las horas de luz. Se trata de un viejo mito, popular en algunos países como los Estados Unidos, tan simple que hasta resulta simpático.

9. Sólo en los equinoccios puedes observar una sombra evolucionar en linea recta.

Para hacer este experimento, basta con observar cualquier sombra evolucionar a lo largo del día del equinoccio. En vez de describir una curva, como haría en cualquier otro día del año, la sombra se moverá a lo largo de una estilizada S; tan estilizada que ¡aparecerá como una línea recta alineada de oeste a este!

10. La primavera es más larga que el otoño en el hemisferio norte

La Tierra no se desplaza a la misma velocidad a lo largo de su órbita, porque su órbita no es circular sino ligeramente achatada. Cuando la Tierra se encuentra más próxima al Sol, en enero, se desplaza a la mayor velocidad. Y cuando la Tierra se encuentra en su punto más alejado, en julio, su velocidad se reduce al mínimo. Por ello, las estaciones no tienen igual duración, sino que aquellas que se producen más próximas al punto de mayor aproximación al Sol duran menos que las que suceden en el punto de mayor alejamiento. Por ejemplo, la primavera del 2017 dura aproximadamente 92,75 días, mientras que el verano, cuando la tierra discurre a mínima velocidad, durará 96,65 días. Luego, a medida que vuelve a aproximarse al Sol, la Tierra irá acelerando y acortando la duración de las estaciones. Así, el otoño durará 89,85 días, y el invierno, con la Tierra a toda velocidad girando en torno al Sol, tan sólo 89,03 días.

Sí, ¡en la Tierra los inviernos son más breves en el norte, pero no más leves!

El cel en tres minuts: Març 2017

2 de març 2017, 11:55 publicada per Diego Rodríguez   [ actualitzat el 27 de març 2017, 10:54 ]

La imagen del creciente lunar se representa a menudo en el arte musulmán y aparece en las banderas de numerosos estados islámicos combinado con una estrella. En esta imagen de Win Holwerda obtenida con un teleobjetivo, un joven creciente lunar  ha sido capturado junto a Venus poco después de la puesta de sol del 17 de enero de 1991, equivalente al 2 Rajab del año de la Hégira de 1411 (© Wim Holwerda).

El primer creciente lunar, una imagen inspiradora

En los calendarios observacionales lunares, como el islámico, el día comienza con la caída del sol, y el mes empieza unos dos días después de la luna nueva, cuando comienza a verse el creciente lunar. Y cada 12 lunaciones se añade un año a un calendario que arranca de la Hégira, la fecha de la salida de Mahoma de la Meca, que correspondería al 16 de julio de 622. Pero su observación es difícil y se han propuesto algoritmos para predecir su visibilidad.

Los progresos en astronomía y en técnicas informáticas permiten ahora calcular las posiciones del sol y de la luna en cualquier momento con una precisión asombrosa. Predecir sin embargo cuándo la delgada curvatura de la Luna podrá verse por primera vez tras la conjunción sigue siendo un problema difícil.

El principal escollo es que la débil y estrecha cresta lunar tiene que ser detectada poco después de la puesta del sol, cuando la Luna está todavía cerca del horizonte occidental en el cielo crepuscular. Es obvio que el clima y la transparencia local de la atmósfera son factores importantes para detectar con éxito la media luna, así como la experiencia del observador.

Se han propuesto numerosos algoritmos para predecir la visibilidad de la luna lunar, pero el más difundido actualmente fue propuesto en 1997 por Bernard D. Yallop de la sección de computación de la HM Nautical Almanac Office.

El algoritmo de Yallop calcula un parámetro de visibilidad lunar q basado en la diferencia geocéntrica de altitud (es decir, sin corregir la refracción atmosférica y la paralaje) entre el centro del sol y el centro de la luna en el «mejor momento» para un observador dado y la anchura topocéntrica de la media luna. Luego, a partir de un análisis de casi 300 observaciones (con éxito o no) del creciente lunar, Yallop determinó los siguientes criterios de visibilidad:

q > +0.216 Fácilmente visible a ojo desnudo
–0.014 < q < +0.216 Visible a ojo desnudo en condiciones atmosféricas perfectas
–0.160 < q < –0.014 Se precisa apuntar con ayuda óptica antes de ver a ojo desnudo.
–0.232 < q < –0.160 Sólo visible con binoculares o telescopios convencionales.
–0.293 < q < –0.232 No visible con telescopios convencionales.
q < –0.293 Por debajo del límite de Danjon (7°)

El momento óptimo para buscar una joven media luna está a medio camino entre la puesta de sol y de luna. Al atardecer, el horizonte occidental sigue siendo demasiado brillante para detectar la débil luz lunar contra el cielo, que todavía está parcialmente iluminada por el sol. A medida que el sol se hunde más bajo el horizonte, el cielo se volverá más oscuro, lo que hace más fácil encontrar la media luna lunar. Sin embargo, no se debe esperar demasiado, ya que la luna también se acerca al horizonte y se vuelve más tenue debido al rápido aumento de la extinción atmosférica.

El algoritmo de Yallop define el momento óptimo para la observación del primer creciente como el tiempo de puesta del sol aumentado en 4/9 del intervalo de tiempo entre la puesta del sol y de luna. Por ejemplo, si los horarios locales de atardecer y de puesta de luna son a las 18:00 y las 19:30, entonces el momento óptimo para buscar el creciente lunar es alrededor de las 18:40 horas.


Más información consultada en 2017-03-03::

El invierno cede el paso a la primavera el próximo lunes, 20 de marzo pero antes, el sábado, la duración del día iguala a la noche; es la llamada primavera local, y no coincide con la astronómica porque la refracción atmosférica permite curvarse a los rayos del sol que incidan tangencialmente y alcanzar así la tierra más allá del horizonte. El efecto, por lo tanto, es más acusado al aumentar la latitud del lugar.

La Luna es llena el domingo, 12 de marzo y nueva el martes. 28. Muchos calendarios basados en la observación de la Luna comienzan el año con la Luna Nueva, como el musulmán, pero como su observación es muy difícil, se utiliza en su lugar el primer creciente lunar: Es decir, cuando la luna vuelve a ser visible tras la luna nueva. Sin embargo, esta fecha depende de factores no sólo meteorológicos, sino también de la posición del observador sobre la superficie de la Tierra. Así por ejemplo, este mes, tenemos una buena oportunidad para observarlo desde Mataró al día siguiente de la luna nueva, a partir de las 21 horas del miércoles, 29 y hasta su puesta una hora después. Se trata de una finísima curva que nos recuerda a la estrella y el creciente de la simbología del imperio bizantino y que también ha sido usada para referirse al islam. El índice Yallop le asigna a este creciente una buena probabilidad para observarlo, q=+1.534

Por lo que respecta a los planetas, la tarde del sábado 18 de marzo es visible una conjunción de Venus —muy notorio en poniente a eso de las 7 de la tarde— y, a unos ocho grados a la izquierda y mucho más pálido, Mercurio. Para ver mejor Mercurio, hay que esperar a principios de abril, o aún mejor hasta su máxima separación aparente del sol, la tarde del 30 de julio. Júpiter y Saturno siguen visibles de madrugada, acercándose a sus oposiciones. El primero que la alcance será Júpiter, pero lo hará el 8 del mes próximo. Y para aquellos que madruguen, Saturno, que alcanzará su oposición a mediados de junio, sigue mostrando su magnífico sistema de anillos.

Sin lluvias de meteoros dignas de mención este mes, centramos nuestra atención en una zona del cielo delimitada por las estrellas más brillantes de las constelaciones de Orión, Canis Major, Canis Minor, Gemini, Auriga y Tauro, y en particular en esta última y uno de sus asterismos más característicos, además de las Pléyades. Se trata de Las Híades, una de cuyas estrellas se verá oculta por la Luna el sábado 4 de marzo justo antes de las 10 de la noche. Gamma (γ) Taurus, de magnitud 3,65 y fácilmente distinguible a ojo desnudo en una noche oscura, es también conocida como Prima Hyadum, la estrella en jefe de las Híades, seis estrellas que conforman el rostro del Toro. Sin embargo, su ocultación por un astro brillante como la Luna, aunque sea en cuarto creciente, dificultará su observación, por lo que echar mano de unos binoculares o de un pequeño telescopio es recomendable.

Nada más por este mes, salvo desearos cielos limpios, ¡y que llueva cuando nos retiremos a dormir!

Mapas del cielo

Pulsando en los enlaces podéis abrir una nueva ventana mostrando un mapa detallado del cielo del mes que incluye una lista de objetos destacables y pases de la estación espacial internacional visibles desde Mataró, además de una interesante reseña del reciente descubrimiento del sistema planetario Trappist-1 elaborada en catalán por Esteve Cortés. También está disponible un mapa del cielo en este momento generado por un programa de Dirk Matussek.


Per a compilar aquesta secció, em fet servir www.calsky.com, www.heavens-above.com i el programa Stellarium, entre d'altres.
Feu els vostres comentaris o suggeriments a info@cosmosmataro.org.

Activitat familiar: Constel·lacions a Can Boet 2017

25 de febr. 2017, 1:00 publicada per Diego Rodríguez   [ actualitzat el 25 de febr. 2017, 9:08 ]

Cosmos Mataró us convida a una activitat destinada a famílies amb nens i nenes de 5 a 12 anys per observar el cel i conèixer les constel·lacions de la mà d'Inés Dibarboure i del seu planetari inflable, en el marc del cicle d'activitats familiars a Can Boet cada darrer diumenge de mes, excepte juliol, agost i desembre.

Hi podeu consultar les nostres properes activitats al Calendari.


Fitxa d'activitat

Activitat familiar: Constel·lacions a Can Boet 2017

Organitza
Direcció de Cultura de l'Ajuntament de Mataró
Centre de Documentació del Parc del Montnegre i el Corredor


Amb el suport de
Cosmos, grup d'astronomia de Mataró
Blau, el planetari d'Inés Dibarboure
Can Boet Centre de patrimoni arqueològic i natural (CPAN)
Carrer de Francesc Layret, 75 Mataró
Diumenge, 26 de febrer del 2017 de 19:30 a 21:00 hores.

Activitat gratuïta amb inscripció prèvia al telèfon 93 741 29 30 de dilluns a divendres de 9 a 14 hores.

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