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C/2019 Y4 (ATLAS), un cometa para la esperanza

1 d’abr. 2020, 3:25 publicada per Cosmos Mataró   [ actualitzat el 2 d’abr. 2020, 11:22 ]
C/2019 Y4. Tricomía con filtros SR V SG 30 minutos por canal.
© Ramon Naves, Observatori de Montcabrer.
Simulación del cielo al atardecer del 19 de mayo del 2020 desde la terraza de Cosmos.
Paisaje por Esteve Cortés / Cosmos Mataró.

Después de años sin grandes cometas, todo apunta a que en la primavera del 2020 volveremos a disfrutar de la mítica imagen de una larga cola luminosa en el cielo. Se trata de C/2019 Y4 (ATLAS). Pero su observación no será fácil.

ATLAS parece un nombre adecuado para el que podría ser el cometa más brillante en muchos años, pero es en realidad el acrónimo de Asteroid Terrestrial-impact Last Alert System, un sistema de alerta astronómica temprana robotizado y optimizado para detectar objetos pequeños unas semanas o días antes de que impacten en la Tierra. Financiado por la NASA y desarrollado y operado por el Instituto de Astronomía de la Universidad de Hawai, cuenta con dos telescopios de medio metro ubicados a 160 km de distancia, en los observatorios Haleakala (ATLAS-HKO) y Mauna Loa (ATLAS-MLO). Este gran cometa fue descubierto desde allí el 28 de diciembre de 2019 cuando brillaba con magnitud 19,6 en la constelación de la Osa Mayor, pero pasó a primer plano tras aumentar su brillo 4.000 veces durante el siguiente mes.

El C/2019 Y4 sigue una órbita casi parabólica que lo aleja a más de 660 veces nuestra distancia al Sol. Una órbita tan grande necesita mucho tiempo para completarse. En torno a los seis mil años. Es decir, su última aproximación pudo haberse producido el tercer milenio antes de Cristo. Pero nunca se aproxima demasiado a la Tierra. Su distancia mínima a nuestra órbita es de casi cien millones de kilómetros. Un espectáculo seguro aunque con ciertas dificultades.

¿Dónde mirar?

Se espera que el cometa continúe brillando intensamente, y es posible que sea visible a simple vista en algún momento de abril o mayo de 2020. De enero a marzo de 2020, el cometa se situará en la constelación de la Osa Mayor, mirando hacia el norte. Durante todo el mes de abril, el cometa será visible en la constelación de Camelopardalis (Girafa). El 12 de mayo se mudará a Perseo.

Si quieres observarlo a partir del 16 de mayo, cuando abandone la región circumpolar, tendrás que buscarlo a horcajadas del Sol en los minutos previos a la salida o posteriores a la puesta. El atardecer del martes 19 de mayo verá una estampa difícilmente repetible: Un elenco de estrellas célebres, incluyendo Betelgeuse, Castor, Pollux, Capella, Polaris y Vega, además de Mercurio y Venus, en solemne comitiva acompañando al cometa en su puesta, con la cola hacia arriba.

Y si te lo pierdes, nueva oportunidad pocas horas más tarde, justo antes de la salida del Sol, con el cometa precedido por Mirfak, al Noreste... y por su propia cola.

C/2019 Y4 alcanzará su punto más cercano a la Tierra el 23 de mayo durante una Luna Nueva, a 17 grados del Sol. En su paso por el perihelio el 31 de mayo, estará en la constelación de Tauro a 12 grados del Sol, ya completamente invisible para los observadores terrestres.

Habrá que jugar al gato y al ratón con el Sol, las nubes y contaminación lumínica.¡Pero es bastante probable que el espectáculo valga la pena!


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Para saber más: The Sky Live